La isla está en alerta roja, junto con Formentera, con rescates en vehículos y viviendas y cortes de luz
Los restos del exhuracán Gabrielle se han desplazado hacia las Islas Baleares y mantienen en aviso rojo las islas de Ibiza y Formentera por lluvias torrenciales, que este martes se están llevando la peor parte del temporal, con más de 230 litros por metro cuadrado registrados ya en algunas de sus estaciones meteorológicas, además de rescates en vehículos y viviendas, y cortes de luz en Ibiza. Sin embargo, la situación a esta hora parece estabilizada, tal y como confirma el propio Govern, y hasta el momento no se han producido víctimas.
El temporal dejó el lunes inundaciones en el litoral mediterráneo, sobre todo en la provincia de Valencia precisamente cuando se acaban de cumplir once meses de la dana de 2024. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado además el nivel naranja en la zona de la Marina Alta de Alicante para este martes.