La cuestión de los apellidos en España es cuanto menos curiosa. Nuestro país es uno de los pocos en los que las personas tienen dos apellidos, uno del padre y otro de la madre. Este sistema no es muy común en otras partes del mundo, y tampoco lo fue en nuestro país hasta el siglo XIX, cuando los españoles solo tenían uno. Fue en el siglo XVI cuando el sistema de doble apellido comenzó a extenderse en las clases altas de Castilla, pero hasta el XIX no se popularizó entre el resto de españoles-