Kiev puede ser el objetivo final de la campaña militar enemiga, pero Járkov está recibiendo ahora casi todos los golpes de la máquina de guerra rusa.
El Ejército ruso comenzó este martes a bombardear Kiev, la capital de Ucrania. La principal torre de televisión de la ciudad fue alcanzada por un misil, dejando al menos 5 muertos y varios heridos, infomaron las autoridades ucranianas. Otro misil cayó cerca de una estación de metro en las inmediaciones. En consecuencia, varios canales de televisión dejaron de emitir inmediatamente.
«La defensa de la capital está por encima de todo. Debemos impedir que el enemigo acceda a nuestra capital», explicó el presidente de Volodímir Zelenski.
Previamente, el ministerio de Defensa de Rusia advirtió a los residentes de Kiev que abandonaran sus hogares, ya que planeaba un ataque inminente.
Asimismo, imágenes satélitales confirman que el convoy ruso alcanza los 64 kilómetros de largo, consiste en carros blindados, piezas de artillería y otros vehículos, y se encuentra a pocos kilómetros del centro de la capital.